Salva la vida… y cuelga las botas.

Salva la vida… y cuelga las botas.

Corría el minuto 56 del encuentro que enfrentaba a la Unión Deportiva Salamanca y al Real Club Betis Balompié cuando Miguel Ángel García Tébar, conocido como Miguel García, se desplomó sobre el césped del estadio Helmántico reabriendo viejas heridas como la que nos dejaron en su día Antonio Puerta y Dani Jarque entre otros.

En un primer momento se temió lo peor, incluso sus compañeros lloraban sobre el terreno de juego, pero gracias a la rápida actuación de los servicios médicos de ambos clubes se logró restablecer el ritmo cardiaco del jugador, evitando así la tragedia.

El jugador del Salamanca abandonó el estadio consciente y después de pasar la noche en la UCI del Hospital Clínico de Salamanca, y comprobarse que el desvanecimiento se produjo a causa de un infarto, Miguel García evoluciona favorablemente y se espera que sea trasladado a planta en las próximas horas.

A consecuencia de lo ocurrido, los cardiólogos del hospital salamantino le han comunicado al jugador natural de Albacete que no podrá volver a jugar al fútbol. Según los empleados del hospital y el entorno cercano del jugador, la primera reacción de Miguel García al conocer esta noticia ha sido de “dolor, pero con resignación”. El director deportivo del conjunto charro, presente en el momento de comunicarle la noticia al futbolista, explicó que habían tratado de hacerle entender que “después de lo vivido ayer, que no pueda jugar al fútbol es lo menos malo”.

Miguel García abandona así la competición oficial después de haber defendido la camiseta del Albacete Balompié, Real Zaragoza B, SD Ponferradina, CD Castellón, Cádiz, UD Las Palmas y UD Salamanca.

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